Viaje. Líbano, la Puerta de Oriente, crisol de cultura y belleza. 29 abril – 6 mayo 2019
El Líbano es uno de los más atractivos y valiosos destinos por descubrir, por muchas razones, pero sobre todo por ser quizá el más fascinante crisol de historia, culturas y religiones del mundo, donde conviven todas las creencias cristianas, desde católicos a ortodoxos y maronitas, junto con drusos… y musulmanes de todo signo.
Desde sus costas partieron los míticos fenicios hace más de 3.000 años,extendiendo el comercio y la cultura por todo el Mediterráneo. En este país, y concretamente en Byblos, se inventó una de las creaciones más decisivas de la
cultura universal: el alfabeto.
Además, en pocos kilómetros podemos pasar de las blancas y altas cumbres nevadas de sus cordilleras a poder relajarnos en las cálidas orillas del Mar Mediterráneo, con sus doradas playas y azules aguas, atravesando los hermosos bosques de los árboles que constituyen en sí mismos todo un símbolo del país: los majestuosos cedros del Líbano.
Todo ello sin olvidar que el Líbano es Tierra Santa. La Biblia no utiliza el nombre del Líbano para referirse a la región, pero sus libros mencionan frecuentemente las ciudades de la antigua civilización fenicia. Sus dos ciudades más citadas, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento, son Tiro (la ciudad más importante de Fenicia) y Sidón. En el Antiguo Testamento, las tierras del Líbano aparecen ya en el Génesis como parte de la tierra prometida por Dios a los hijos de Abraham.
Además de que en Tiro y Sidón florecieron las primeras comunidades cristianas, con el impulso del mismo Pablo de Tarso, que visitó ambas localidades. Beirut, su animada capital, es una vibrante y fascinante ciudad, diseñada para la paz. Uno no puede dejar de recorrer esta histórica ciudad a orilla del Mediterráneo sin dejar de admirar los contrastes entre edificios que se conservan en ruinas, reflejo de un conflicto ya superado (la guerra que terminó en 1990), con la modernísima reconstrucción de gran parte de la bulliciosa metrópoli, que refleja el dinamismo y el tesón de sus gentes, y que han sabido superar todo tipo de invasiones desde tiempo inmemorial, siendo famosas las de los Asirios o las del mismo Alejandro Magno. Como herederos de los laboriosos fenicios hay libaneses repartidos por todo el mundo y en Beirut se les rinde homenaje a través de un bello monumento muy querido por sus gentes. Esta nación tiene aproximadamente 6 millones de habitantes, pero más de 14 millones de libaneses están repartidos por todo el mundo, siendo siempre generadores de riqueza allá donde estén. Así, Beirut ha podido renacer y ser reconstruida y está sabiendo unir su encanto oriental, que nunca perdió, a una arquitectura puntera y de reconocido renombre mundial, donde están dejando su huella arquitectos de la talla de Rafael Moneo, Jean Nouvel, Meuron, Herzog y tantos otros.
Entre otras maravillas visitaremos el precioso centro arqueológico de Byblos, considerada como la ciudad más antigua del mundo permanentemente habitada, un recinto impresionante por la variedad de culturas sucesivas que dejaron ahí su
impronta: ruinas, paleolíticas, fenicias, egipcias, romanas, de las cruzadas, árabes y persas…
Atravesaremos el mítico y fértil Valle de la Békaa. Y pasaremos por el monte Harissa, con sus impresionantes vistas sobre el Mediterráneo, donde se erige el Santuario de Notre Dame del Líbano, patrona del país, cuya estatua, visible desde toda la región costera central y hecha en bronce, es lugar de peregrinación de cristianos y musulmanes.
Veremos otros muchos lugares excepcionales (muchos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad), tanto por su arte e historia como por su paisaje, también una de las grutas naturales más bellas del mundo, Jeita, y por supuesto, una de las grandes joyas del patrimonio mundial: los restos arqueológicos de Baalbek, que alberga los más bellos templos construidos durante el Imperio romano, desde el dedicado al dios Baal cananeo a la Heliópolis helenística, llegando hasta el más visible y reconocible templo de Júpiter, el más grande de los construidos por el Imperio en toda su historia, de forma que las seis
impresionantes columnas que del mismo quedan en pie son las más altas nunca erigidas por los romanos. Ningún templo en Grecia o en Roma lo supera.
Además, estaremos alojados en un estupendo hotel de la prestigiosa cadena internacional Rotana, en una de las mejores zonas de Beirut y a escasos 4 minutos andando del precioso paseo marítimo de la ciudad. Cuenta, entre otras muchas
comodidades, con un estupendo club de fitness y una elegante piscina con maravillosas vistas al mediterráneo y a la ciudad. Sin olvidar mencionar que el hotel siempre será el mismo, por lo que evitaremos los cambios de alojamiento y desde el que viajaremos a los lugares más significativos y bellos del país.
Y, por supuesto, disfrutaremos de sus sabias y acogedoras gentes, también de encuentros con personalidades del país, y degustaremos su excelente cocina, también sus famosos y delicados vinos.
Y hemos elegido las mejores fechas para disfrutar de este lujo de país: la primera semana de mayo, con una temperatura excelente, perfecta para disfrutar del Mediterráneo oriental, de su luz, de sus contrastes y su azul, todo en su máximo
esplendor.
Seguiremos trabajando hasta el final, con el mismo esmero que ponemos en todos nuestros viajes, de modo que vuelva a ser otra inolvidable y maravillosa experiencia.
